

Andrés Tamayo tiene 55 años, nació en San Vicente, El Salvador. Llegó a Honduras en 1983, trabajo últimamente como párroco de Salamá antes de salir del país debido a las presiones por parte del Gobierno de Facto de 2009. El padre Andrés Tamayo es debidamente naturalizado hondureño, es un sacerdote muy identificado con los grupos más subordinados de la sociedad hondureña.
Sus primeras luchas e identificación con los más desposeídos es sin duda alguna, su lucha en contra de la tala de los bosques en Olancho, Honduras; una región muy rica en materia forestal donde habitan gran parte de los terratenientes hondureños. Esta lucha consistía en denunciarlos conmemorando una caminata “Marcha por la vida” junto con varios miles de compatriotas más que todo humildes y con una consciencia social clara acerca de tal atrocidad, con el fin de preservar y defender los bosques de Olancho (Departamento de Honduras) . La caminata consistía en el recorrido de Olancho hacia Tegucigalpa para demostrar el repudio hacia la tala indiscriminada de los bosques lo que produce al mismo modo el agotamiento de agua, que es uno de los elementos vitales para la vida y el desarrollo, principalmente de las comunidades aledañas a los desastres.
“La Marcha por la Vida en defensa de los bosques hondureños, organizada y encabezada por el sacerdote diocesano Andrés Tamayo ingresó a Tegucigalpa en la mañana del 26 de junio. Siete días antes había salido de Juticalpa, cabecera del oriental departamento de Olancho. La caminata fue de 200 kilómetros. Salieron de Olancho unas 2 mil personas. Al entrar a Tegucigalpa eran más de 15 mil. “Madereros, maderitos: ¡con Tamayo cuidadito!”, decía una manta. En Tegucigalpa se les sumaron los pobladores de las comunidades y de los barrios, que salieron a las calles conformando una interminable muralla de simpatía militante hacia los caminante y hacia la causa que enarbolaban. “Por el bosque y por la vida, esta marcha no se olvida”, decía otra manta.” Ismael Moreno. Junio de 2003
Tal acción atrajo la atención nacional, creando mucha admiración, carisma y cariño por parte del sacerdote, también llamó la atención extranjera; dándose a conocer aquel humilde sacerdote de bajo perfil. Claro está también la atracción que obtuvo por parte de los grupos que realizaban (y todavía realizan tala indiscriminada) tal acción en contra de la naturaleza; lo que le causó muchas amenazas de muerte por parte de grupos de poder al verlo a él como una amenaza para sus negocios bastante lucrativos que desde hace unos 20 años han generado cifras millonarias. El gran problema de Honduras es que los mismo son los que tienen todo, y al mismo modo son unos pocos que actúan sobornando o también dictando leyes en el legislativo.
Tamayo en Contra del Gobierno de facto de 2009
A raíz del golpe de estado del 28 de junio de 2009, que dio cabida un desorden constitucional y a un sinfín de atrocidades en contra de los manifestantes, el padre Andrés Tamayo se manifestó públicamente en contra del gobierno de facto que en ese entonces tras la partida de Zelaya, presidió Roberto Micheletti Bain. Él apoya a la población en resistencia ante el golpe de estado.
En julio de 2009 debido a las múltiples amenazas en contra del Padre Tamayo agresiones por militares y policías en una manifestación del mismo mes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos otorgó medidas cautelares en favor del padre Tamayo.El Padre Tamayo ha denunciado que la Secretaria de Estado en los Despachos de Gobernación y Justicia ya que le han despojado de su nacionalidad Hondureña y lo han desterrado ya dos veces de Honduras, una en Octubre de 2009 la otra este presente año en mayo. También denunció que la iglesia Católica de Honduras, dirigida por Oscar Andrés Cardenal Rodríguez, (Quien se mostró a favor del gobierno de facto ) le privó de su parroquia en la comunidad de Salamá Olancho, impidiéndole su labor sacerdotal. Tamayo fue desterrado de Honduras en octubre de 2009, sólo porque llamó a Micheletti “dictador”; días después abandonó la embajada de Brasil en donde acompañó al ex Presidente Manuel Zelaya Rosales tras el golpe de Estado del 28 de junio de ese año.
Mayo 2011, Periodico “El Libertador”
“A pesar que en el acuerdo de Cartagena se tiene contemplado el retorno a Honduras de los exiliados, este punto comienza a violentarse. El director de Migración y Extranjería, el general Venancio Cervantes amenazó ayer al sacerdote Andrés Tamayo con expulsarlo si continúa en el país.
El también ex sub jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras, expresó a periodistas que sólo tiene ocho días para permanecer en el país, ya que el sacerdote fue expulsado en el gobierno de Roberto Micheletti.
Además, indicó que cuando fue deportado se le canceló la ciudadanía y entonces tendrá que volver a abrir el caso y dejó entrever que el clérigo tendrá que pedir perdón si quiere que se le permita permanecer en el país. “
El Padre Tamayo muy querido por muchos en Honduras es sin duda un gran defensor de lo poco que tienen los hondureños que no pertenecen al grande pero reducido grupo de poder.
“Creo que es necesario que también el pueblo de Honduras haga la moción, la fuerza, una cosa es que yo esté aquí y otra cosa es la legalidad, la necesito para seguir acompañando al pueblo”, Padre Tamayo
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