
Andrés Tamayo tiene 55 años, nació en San Vicente, El Salvador. Llegó a Honduras en 1983, trabajo últimamente como párroco de Salamá antes de salir del país debido a las presiones por parte del Gobierno de Facto de 2009. El padre Andrés Tamayo es debidamente naturalizado hondureño, es un sacerdote muy identificado con los grupos más subordinados de la sociedad hondureña.

Sus primeras luchas e identificación con los más desposeídos es sin duda alguna, su lucha en contra de la tala de los bosques en Olancho, Honduras; una región muy rica en materia forestal donde habitan gran parte de los terratenientes hondureños. Esta lucha consistía en denunciarlos conmemorando una caminata “Marcha por la vida” junto con varios miles de compatriotas más que todo humildes y con una consciencia social clara acerca de tal atrocidad, con el fin de preservar y defender los bosques de Olancho (Departamento de Honduras) . La caminata consistía en el recorrido de Olancho hacia Tegucigalpa para demostrar el repudio hacia la tala indiscriminada de los bosques lo que produce al mismo modo el agotamiento de agua, que es uno de los elementos vitales para la vida y el desarrollo, principalmente de las comunidades aledañas a los desastres.
Tal acción atrajo la atención nacional, creando mucha admiración, carisma y cariño por parte del sacerdote, también llamó la atención extranjera; dándose a conocer aquel humilde sacerdote de bajo perfil. Claro está también la atracción que obtuvo por parte de los grupos que realizaban (y todavía realizan tala indiscriminada) tal acción en contra de la naturaleza; lo que le causó muchas amenazas de muerte por parte de grupos de poder al verlo a él como una amenaza para sus negocios bastante lucrativos que desde hace unos 20 años han generado cifras millonarias. El gran problema de Honduras es que los mismo son los que tienen todo, y al mismo modo son unos pocos que actúan sobornando o también dictando leyes en el legislativo.
Tamayo en Contra del Gobierno de facto de 2009
Tamayo fue desterrado de Honduras en octubre de 2009, sólo porque llamó a Micheletti “dictador”; días después abandonó la embajada de Brasil en donde acompañó al ex Presidente Manuel Zelaya Rosales tras el golpe de Estado del 28 de junio de ese año.
Mayo 2011, Periodico “El Libertador”
“A pesar que en el acuerdo de Cartagena se tiene contemplado el retorno a Honduras de los exiliados, este punto comienza a violentarse. El director de Migración y Extranjería, el general Venancio Cervantes amenazó ayer al sacerdote Andrés Tamayo con expulsarlo si continúa en el país.
El Padre Tamayo muy querido por muchos en Honduras es sin duda un gran defensor de lo poco que tienen los hondureños que no pertenecen al grande pero reducido grupo de poder.
“Creo que es necesario que también el pueblo de Honduras haga la moción, la fuerza, una cosa es que yo esté aquí y otra cosa es la legalidad, la necesito para seguir acompañando al pueblo”, Padre Tamayo

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